| EL FOLKLORE ARGENTINO EN VOCES DEL FOLKLORE
Argentina,
 
MENU PRINCIPAL
AVISOS CLASIFICADOS
Boletín Informativo
Nombre
E-mail

 
 
 
 
1375384 Lectores
Actualización: 17.02.08
Email
 
Notas de Tapa
Volver Recomendar  
 
 
 

Los Nocheros - La Despedida

 
 
Con un emotivo show, el conjunto salteño cerró una etapa y abrió otra.
Con la incorporación de Alvaro, hijo de Mario, el clan Teruel se renueva.
 
 

 

 
 
En dos combis, por separado, llegaron a la cancha Jorge Rojas y el resto de Los Nocheros, Kike, Alvaro y Mario Teruel y Rubén Ehizaguirre. Adentro, se mantenía esa diferencia: camarines, entrevistas y visitas cada uno por su lado. Rojas tenía en su camarín un entorno minimalista, dos espejos de pie, algunas frutas, agua mineral y la compañía de su hermano, José Luis. "La decisiónexplicó el cantante, compositor y además productor, entre otros, del Chaqueño Palavecino y Los Carabajal tiene que ver con un desgaste natural. Cosas que van desde las relaciones humanas, las diferencias de criterios, la convivencia, hasta mi crecimiento. Tenía veinte años cuando entré al grupo y ahora soy padre. Pero los detalles de mi decisión van a quedar siempre adentro, en Los Nocheros".

Sobre el escenario ninguno de los integrantes del grupo salteño quiso vivir la despedida de Jorge Rojas como un duelo, sino -como dijeron desde el escenario- como una celebración. La presentación se mantuvo en ese tono y no rozó el tinte dramático. Incluso Mario Teruel llegó a decirle a su gente: "No nos hagan sentir como Los Chalchaleros, che". Rojas, el saliente, fue el que más lo sufrió: se quebró un par de veces durante el show y fue el que centró todas las miradas, suspiros y el apoyo de la multitud, en un gran porcentaje, femenina.

Para romper con cualquier suspicacia, casi desde el inicio del show, Mario Teruel, uno de los hermanos que dirige el grupo junto a Kike, lo llamó a Rojas a su lado y dejaron las cosas claras para su audiencia. "Nosotros lo vemos como un brazo más que se abre de este inmenso río que se llama Los Nocheros. No nos separa nada más que las ideas musicales. Ahora comienza su camino". En la platea ya comenzaban los lagrimones, pero Jorge tomó el micrófono y justificó. "Esta noche es de celebración porque todos fueron sueños que fui cumpliendo gracias a ustedes. Vamos a celebrar esos sueños: los míos y los de Alvaro [Teruel]. Hay que seguir soñando. El que sueña, vive".

El último concierto del cuarteto en pleno con Rojas y Rubén Ehizaguirre, como voces principales, apeló a un repaso del conjunto por sus canciones más populares. El material era abundante, porque el grupo acumula más de una década de historia y siete discos, y recurrieron a temas viejos de su cosecha, los que le dieron el toque romántico a su música y el costado más criollo que fue relegado por sonidos más modernos y caribeños de su último disco, "Noche amiga mía", que decepcionó a Rojas y lo terminó de decidir por su carrera solista.

Dentro del clima festivo que intentó mantener el grupo con sus canciones, algunas andinas como "El humahuaqueño" o la bailable "Ojos de mujer morena", también hubo tiempo para un set íntimo con los cuatro nocheros subidos a una tarima, elevada unos cinco metros sobre la cabeza de sus músicos, donde cantaron "Noche amiga mía", "Escríbeme una carta" y "Canción del adiós", que desató la histeria colectiva.
Los temas más folklóricos como la chacarera "Sólo pa´bailarla" o las populares "Cara de gitana" (un tema ícono de los setenta, que incluyó Lucrecia Martel en su última película) hicieron olvidar a todos que se trataba de una despedida. Pero cuando vieron al cantante saliente abrazarse con su coequipier en el canto solista Rubén Ehizaguirre, y luego emocionarse hasta las lágrimas haciendo "Roja boca", otra vez no alcanzaban los pañuelos al aire para saludarlo.

El grupo retrasó lo más que pudo la aparición del nuevo integrante. Más de una hora y media después de comenzado el recital, Mario Teruel se encargó de sumar a su hijo Alvaro para hacer "Mamá, mamá" y presentarlo oficialmente: "Esta sangre de nuestra sangre es la que ahora viene a ocupar el lugar dejado por Jorge".

El flamante integrante apareció sin dar tiempo a nada y cantó abrazado a Rojas, con un "color nochero" que parece venir de fábrica. La gente lo recibió tímidamente al principio y el muchachito al terminar el tema recibió el abrazo de todos los integrantes y se esfumó para no generar ninguna imagen negativa con las fans de Rojas. Medió un tema y después el flamante reemplazante volvió para "Canto nochero" y una versión en quinteto del grupo salteño.

Sobre el final, los Teruel vuelven a llamar a Alvaro para el tema "Canta conmigo". Pero será Jorge Rojas el que definitivamente se lleve todos los aplausos, cuando después de "Las moras" y "Yo soy tu río" se depide de sus fans que, con resignación, se retiran con un sabor amargo, abrazadas a la foto de Jorge que compraron a la salida del estadio.


Carlos Alagastino

 
 
 
 
NOTAS RELACIONADAS
 
  El fin que hizo historia  
   
   
 
 
 
 
     
Cancionero Argentino
Agrupaciones Gauchas
Empresas Discograficas
Enlaces de Interes
Libro de Visitas
 
 
Diseo y Desarrollo GraphicTools
 

El Folklore Argentino en Voces del Folklore | Copyright © 2008 Todos los derechos reservados.
Diseo y Desarrollo GraphicTools
Email Newsletters