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Actualización: 02.08.08
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Sixto Vazquez Zuleta
 
 

Un Folklorista de Humahuaca que nos ilustra sobre la Pachamama

 
 

Sobre todo lo referente a las fiestas y celebraciones populares, Voces del Folklore, estuvo charlando con don Sixto Vázquez Zulueta. “Togo” como se hace llamar, oriundo de Humahuaca, Jujuy. Aquí tiene su librería Chicherías. Creó en mayo de 1969 el Museo Folklórico Regional, que es una muestra total del folklore quebradeño, en particular con lo relacionado con el carnaval quebradeño. Don Sixto es escritor, docente, un erudito en la materia folklore, ha dictado y brindado charlar en diversos Congresos de Folklore en el país. Don Vázquez Zulueta nos dice al preguntarle sobre una de las fiestas importante que se realizan en Jujuy en Semana Santa, que es la Virgen de Punta Corral. “Siempre fui devoto de la Virgen de Copacabana de Punta Corral. Desde los 12 años comencé a ir de la mano de mi tío Arsenio Zulueta. De Tilcara íbamos caminando por el cerro que esta frente a Tilcara y uno arranca desde la Garganta del Diablo. Por sus paredes y senderos se camina hasta el primer Calvario. Allí uno se arrodilla, reza una oración por la Virgen, deposita en la apacheta una piedra y se continua, el camino se contornea entre cerros y quebradas, en un paisaje de cardones, churquis, piedras y tierra. Después de subir por el cerro se llega a Chilcahuada, donde hay agua y uno puede refrescarse y descansar, cocinarse una sopita. Todo el camino es así. Los 25 Km. se recorren a pie. Es una fe que vence distancias. Además una devoción muy sencilla, muy humilde, quizás hasta ingenua… como nuestros santos pintados en piedra o tallados en cardón”.
VdF: La historia de la Virgen de Punta Corral se inicia hacia 1835 cuando Jacinto Torres pastaba su hacienda en el actual sitio de la capilla. Allí se encontró con una mujer de extraña vestimenta para la montaña que le dio calma y luego le señaló la piedra sobre la que se encontraba. Con ella, le dijo, curaría a los enfermos.

"Es conocida la adjudicación de poderes sobrenaturales a algunas piedras dentro del ámbito andino. Cuando Torres corrió al pueblo con la noticia, el párroco que se encontraba en Tumbaya no acreditó sus dichos y en la cárcel la policía se encargó de calmar el entusiasmo del pastor. A los días se decidió liberarlo y Torres regresó a la montaña. Cuál sería su sorpresa al volver, hallar la piedra que retornó a las alturas de forma mágica. Poco a poco los pobladores fueron anoticiándose de los sucesos. De todas partes llegaban hasta Punta Corral a curar sus enfermedades con el nuevo prodigio. Ese es el inicio de la historia de Nuestra Señora de Copacabana de Punta Corral, cuya imagen se supone que contiene a aquella piedra mágica.”

Semana Santa, en estos días la Quebrada de Humahuaca, convierte su valle en un recinto sagrado.
Los pueblos originarios peregrinaban para esta época del año (culminada la Kapaj Raymi o la llamada fiesta grande del calendario agrícola andina) hacia los santuarios de altura para ofrecer a sus Apus desde tiempos anteriores al contacto con los españoles.
"Como la Rapaj Raymi se asoció simbióticamente con el carnaval que importaron los españoles, las peregrinaciones a los santuarios de altura y las ceremonias de sacrificio y expiación se inscribieron en la Semana Santa como consecuencia de la extirpación de idolatrías ejecutadas por el poder católico. Pero la solidaridad entre la gente, el gesto de compartir la comida y la bebida, las ofrendas actualizan las antiguas tradiciones. El viernes previo al Domingo de Ramos los peregrinos ascienden por Tumbaya hasta el Santuario de la Virgen de Copacabana al paraje de Punta Corral y bajan el domingo. En Tilcara ascienden los peregrinos el lunes siguiente al domingo de Ramos hasta el abra que esta situado a unos 3800 msnm y descienden el miércoles con una ceremonia a orillas del río Huasamayo. Llevan las Vírgenes en andas acompañados por las bandas de sikuris, matracas, redoblantes, bombos".
Además en los preparativos, se colocan “las ermitas” en las calles del pueblo, son murales que la gente lugareña pinta y combina con semillas, flores y otros elementos, representando las estaciones del Vía Crucis.

¿Y el Carnaval…?
"El carnaval es una de las pocas ocasiones de divertirse en la Quebrada, acá la vida es muy dura. Quizás por eso lo hacemos durar 7 o 9 noches, toda la semana y bailamos tanto de día como de noche. Nos reunimos en comparsas, con bailarines y cantores y una diablada compuesta de disfrazados (con bombos, anatas, quenas y sikus). Mis antepasados, los omaguacas, hacían fiestas para la cosecha del maíz. En todo el norte cuando había buenas cosechas todo era alegría, esa alegría se manifestaba con música, canto y danza y se realizaban ofrendas a la Pachamama, esto es en febrero. La corpachada consiste en abrir hoyos en el suelo y allí depositar las ofrendas de comida y bebida a la Pachamama. También se elegían los choclos dobles que eran señal de fertilidad y se los ofrecían a la Pacha. Cuando los españoles conquistaron estas tierras superpusieron a esas ceremonias de fertilidad de la tierra y de la cosecha una festividad netamente europea como es el carnaval, introdujeron los disfrazados, introdujeron otro tipo de música y de festejo y del resultado de eso nació este carnaval, que festejamos desde hace decenas de años".

¿Todos se disfrazan?
"Si, aquí la gente se disfraza, el más común es el de diablo, hay también de doctor, de gaucho, de cocinero y otros que la gente hace con toda su imaginación. Les cuesta mucho. Muy adornados con cascabeles, espejos, lentejuelas Cada uno se hace el suyo y casi todos tienen caretas y antifaces. Porque aquí el disfraz tiene la función de hacer asumir otra personalidad, que a uno no lo conozcan, ni los parientes, ni los amigos, ni los vecinos. Tanto así que las caretas son de alambre tejido, tienen un agujerito a la altura de la boca por donde pasar una bombillita para tomar la chicha, para no tener que levantar la careta para beber."

¿Que música tocan?
"La música que se toca se ejecuta con instrumentos típicos y otros que no son tan típicos. Se emplean anatas, erquenchos, cajas (tanto para bailar en ruedas de coplas, como para cantar y hacer contrapuntos) Bombo, acordeones y saxo. Todo sirve para divertirse en el carnaval".

¿También hay juegos?
"Si, se acostumbran a enrollar serpentinas en los cuellos, ponerse ramos de albahaca en el pelo las mujeres, en los bolsillos los hombres, jugar con papel picado, se hecha talco. Porque aquí en la quebrada y en la Puna el carnaval no es un espectáculo. Es participación. Si viene alguien de afuera y si es hombre se le acercará una chica y lo sacará a bailar y si es mujer lo mismo, vendrá un hombre le pasará un poco de talco por las mejillas y la sacará a bailar un carnavalito. El carnaval es una ocasión para que se encuentren hombre y mujer. Enredados en las ruedas del carnavalito, diciéndose piropos en los contrapuntos de las coplas de las ruedas de cajas o resquebrándose en las figuras de una cueca. El carnaval es símbolo de fertilidad, por eso una copla que cantamos siempre dice: “Chicha madura / guagua segura".
Don Sixto Vázquez Zulueta, continuo relatandonos las vivencias de Humahuaca un espacio de Nuestra Argentina, donde perduran vivas nuestras mas puras esencias ascentrales. No se pierda de conocerlo.

 
 
 
 
 
   
     
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