Todo el Folklore Argentino|12 abril , 2016
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Walter Galindez 

galindez

El gran poeta cordobés que revive en sus obras

Con la sencillez y la grandeza que caracteriza a aquellos que saben escuchar el silencio y transmitir en palabra los secretos de la experiencia, Walter Galíndez nos abrió las puertas de su casa permitiéndonos descubrir su obra, la que se encuentra impregnada de añoranzas, belleza, sufrimiento, amor, justicia, pero sobre todo de “verdad”.
De la mano de su primera canción Serenata a Chile, musicalizada por Miguel Ángel Gutiérrez, debuto en el cancionero popular allá por el año 1966. Hoy, con mas de 600 temas en su haber, es uno de los baluartes cordobeses que mantiene viva la llama de la tradición folklórica.
Su primer gran éxito fue la canción Regresa a mi grabada por Los del Suquia en 1971; pero hizo cumbre como autor cuando en el ano ’79 ganó en el festival Cosquín de la canción con la milonga Un corralito de estrellas. De esa epoca quedaron en la memoria del publico el bailecito De Rio SecoFlores de la Madreselva(joropo), La de Antinaco (zamba), Padre (cancion).
En nuestros días su pluma sigue desgranando la vida y nos habla de una Córdoba enamorada, de La muerte del quebracho y de una Córdoba en otoño que encuentra en la zamba su tinte nostálgico, calido y romántico.
“Creo que escribir es un don que me dio Dios, es por eso que me considero un ser mas, no me considero un poeta, si mas bien un coplero con esa posibilidad de rimar y encontrarle palabras al silencio…”

Digamos que se nace poeta…
Si, pienso que se va puliendo. Cualquiera puede escribir en este momento una cancion y hacer un exito, pero va a ser una y nada mas, porque le falta vivir, le falta tomar de la vivencia personal y de la de los demas. Yo tengo que capitalizar todas las experiencias para decir en Ias coplas to malo para asi resaltar to bueno. Por eso quiero que mis canciones tengan una verdad y un mensaje.

Los primeros pasos

A los siete años inicio sus estudios en el colegio salesiano San Antonio de Padua. Luego vendrian sus anos en el secundario donde tuvo su primer contacto con la literatura.

Como fue?…
Fue en el Montserrat, en una clase de literatura donde por supuesto nos hicieron escribir una poesía rimada a partir de una prosa. En esa ocasión el profesor me felicitó muchísimo y, creyendo que yo escribía desde antes, me alentó a seguir escribiendo pero, por ese entonces, me importaba mas el fútbol.
Recién en 1960 retomo la escritura cuando escucho por la radio a Ricardo Sandoval anunciando un concurso de poesías en su programa Sentir lo Argentino. Motivado por ganar, escribio lo que seria su primera cancion, Serena­ta a Chile. A los pocos meses seria grabada por Los de Cordoba, luego de que Miguel Angel Gutierrez, integrante en ese momento del conjunto Los Tacuarenos, le pusiera la milsica.

Nace un autor

De esta forma comenzaría un largo camino de música y poesía por senderos que llevaron al poeta al encuentro de otras almas que, como el, transitan con el objetivo de reflejar en la música folklórica sentimientos profundos del hombre y su tierra para crear mensajes de alto vuelo. Muchos son los compositores que comparten sus obras grabadas, algunas con mayor trascendencia y otras no tanto. 
Una de las almas que musicalizo las Tetras de Galindez y del cual el guarda un grato recuerdo es Hedgar Di Fulvio.

¿Como lo conoció a Edgar?
Nos conocimos en medicina, el estudiaba allí y yo comencé a estudiar después. Por cuestiones econemicas deje la facultad y me puse a trabajar, fue la epoca dura de la ‘revolucien, el siguie y con la guitarra se page su carrera.
Walter recuerda aim cuando en el festival de la Cancien gang por primera vez… “alli me toce competir con Miguel Angel Gutierrez y Guerra, mientras yo, junto a Raul Montachini, formabamos la otra dupla. Luego de un empa­te, Cesar Perdiguero, que era uno de los jurados, nos dio como ganadores”.

El poeta

Gracias a su ca­pacidad de empaparse de las vivencias de la gente y de su mirada hacia la realidad existente, es poseedor de un profundo caudal de inspiración que se ha ido incrementando con el correr de los años: “Todo lo que he vivido me ha servido mucho, es por eso que si a mi no me llega algo, no lo puedo escribir. Porque yo no tengo una fabrica de letras; si eso que voy a escribir primero no lo siento, ni siquiera lo intento. En cambio los temas pasatistas si se pueden fabricar porque no dicen nada.”

Su obra 

En cada solista o grupo que interpreta sus cancio­nes, Galindez deja un aporte. Por eso cada vez que entrega un terra se asegura primero que vaya a ser bien cuidado: “Yo tengo que conocer a quien le doy mis canciones. Por eso trabajo con un grupo de gente que si no graba los temas es porque no pueden, pero cuando los interpretan to hacen con altura.”

¿Cual es el tema que espiritualmente le haya dado mayores satisfacciones?
Un poema a la madre, a quien perdí hace 20 años. Un dia viendo a una viejita que caminaba con mucha dificultad y con tantos anos encima, me inspire para escribir un poe­ma que luego lo grabo Sonkocanta.

En algún momento escribir le trajo problemas con el poder?
Si. Alla por el `68 0 `69 tuvimos un problema con Hedgar Di fulvio cuando hicimos un bailecito que se llama­ba De Rio Seco, recuerdo que le quisieron poner color politico y no to tenia. El tema hablaba de la pobreza y de la explotación que le dan los patrones a los peones de Cam­po; para colmo era en esos momentos en que si uno escri­bia una verdad sobre esas cosas lo prohibían. La misma suerte corrió De las Salinas, otro bailecito que tampoco permitieron que se grabara, recién hace ocho anos la pudo grabar Enzo Mercado Cabrera (recordado cantor riojano). Sin embargo, estas censuras no lo desalen­taron para seguir denunciando la explotacien del hombre y la naturaleza, asi cree hace tres afios La muerte del que­bracho, otro testimonio de la crueldad que es capaz de ejercer el hombre.

Pero sin duda, el tema que mayores reconocimientos le ha dado en este final de la década del noventa es la zamba Córdoba en otoño, quizás por ello parecía inevitable no consultarle que lo llevó a escribir ese tema. 
Sinceramente, esta zamba fue un gol en contra, por­que en realidad no tenia intenciones de hacerla, un día aparece Raúl Montachini, con quien tengo una amistad de mas de 20 años y me pidió que le hi­ciera algo para Córdoba y para mi a Córdoba ya se le hizo todo. “Pero algo distinto” me dice Raúl, “busca en el calendario”… y me salio de decirle, “claro en otoño cuando las golondrinas se van…a la m”, y así fue que comencé a escribir­se esta zamba.

El reconociminento

Como varios de los autores de esta docta, Galíndez pasa inadvertido para las grandes masas que día a día con­sumen la música folklórica. Sin embargo, se siente agradecido por los frutos recogidos a to largo de su carrera, “creo que ya hice cumbre y Dios me dio mas de to que yo queria.”
Próximo a cumplir 30 anos como socio activo de SADAIC, guarda en un rincón de su casa la placa que le fue entregada en reconocimiento a su trayectoria con las firmas de Eduardo Falú y Ariel Ramírez.

Una labor que no se agota

Escribir para Walter Galindez es parte vital de su exis­tencia, continuamente esta plasmando sus vivencias en un papel en blanco que espera ser Ilenado con multiples palabras que daran color y sentido at pensamiento del au-tor. Por estos dias ha terminado de escribir una nueva can­cion titulada Nativo Americano, a la cual Carlos Montero (Grupo Vocal Piuquen) le esta componiendo la musica. En ella manifiesta su preocupacion por la situacicin socioeconomica actual de Latinoamerica ante el libre comercio y el terrible imperialismoEs latente que su inquietud to Ileva de una u otra forma a estar siempre trabajando. Aunque hace Iasi seis anos que no sale de su casa por problemas de salud, este “coplero cordobes”, como el se define, no olvida sus anos como colaborador en diferentes periodicos del interior del pals. Es asi, que se encuentra siempre dispuesto a aportar su granito de arena a la cultura nacional como lo viene haciendo hace tres anos desde una emisora radial donde escribe un espacio denominado “Cordoba tradicional y romantica”.

Compositores eran los de antes

Muchas veces hay temas sobre los que opina la gente, pero siempre es necesario tener una opinión especializada, una palabra autorizada para abordar la actualidad de la composición, es por ello que le consultamos:

Con todos los cambios que se han ido dando en la música y en las composiciones ¿Cuál es el nivel actual de los compositores y sus producciones?
Alli hay una caida tremenda. No quedan grandes autores, y si los hay estan escondidos o no se han descubierto; los pocos que hay a mi criterio no siguen un Cami­no correcto, por ejemplo los autores saltenos creen quizas que por sus letras eroticas pueden lograr mayor altura pero aun asi creo que no es la forma mas acertada . En la década del ’60 cuando surgieron aquellos grandes poetas como Jaime Dávalos, Ariel Petrocelli, Manuel J. Castilla, José Ríos, Cesar Perdiguero, Fratelli (tucumano), lo que hicieron fue amalgamar la música con la poesía. De alguna manera bajaron la poesia tan metaforizada a to popular, haciendo obras como La Nochera, La Candelaria y tantas otras que tienen una gran profundidad poetica.
En cambio, estos nuevos autores no son poetas son copleros, tienen ciertas luces para rimar pero no tienen la profundidad del poeta. La otra falla es que todo aquel que toca una guitarra se cree autor y compo­sitor. Hacen tono y dominante y se consideran capaces de crear temas. Una cosa es saber tocar y otra distinta es ser creativo en el arte de la composición.

¿Cree que todos estos cambios apuntan a lo comercial?
Creo que siempre existió lo comercial. En la época del ´60 el folklore fue el éxito del país porque había más de 20 conjuntos de primer nivel, entonces también estaba lo comercial pero era mejor

La charla con Walter fue extensa, sus relatos estaban siempre impregnados de una riqueza espiritual poco común, quizás por ello nos quedo la fuerte impresión de haber hallado una piedra fundamental para seguir escribiendo la historia de la música de Córdoba.
Por ello es importante rescatar de las costumbres olvidadas el acto de escuchar ha aquellos que han vivido mas que nosotros y que por consiguiente son fuente viva de experiencia, como Walter Galíndez cuando manifiesta que: “cada uno debe poner su espalda para cargar su mochila de responsabilidad, sobre todo de conciencia para que nuestro folklore no se pierda y para que nuestros abuelos revivan en los vientos”.
Su labor es admirable, aun sin la posibilidad de caminar el paisaje, sigue emanando de si sus coplas con pasión, lucidez y autentica sensibilidad como astillas dispersa de un tronco con raíces profundas en un autentico significado de la cultura popular.

  • En SADAIC tiene mas de 200 te­mas registrados, de los cuales le han grabado mas de 160
  • Sus ultimas creaciones son: La muerte del quebracho, Córdoba en otoño, Padre, Abrazo latinoamericano, Guitarra y plata (reconocimiento a Carlos Di Fulvio) Tristeza en zamba (homenaje a A. Yupanqui), etc.
  • Algunos de los interpretes que han grabado sus obras: Pablo Lozano, SonkoCanta, Cintia Mariel, Folkloreando, Los Nocheros, Los del Suquia, Grupo Piuquen, Alicia Castro y Córdoba Nueva.
  • Entre quienes pusieron melodía a sus letras están: Cacho Iriarte, Martín Toro, Raúl Montachini, Alberto Sbezzi, Edgar Di Fulvio, Hugo Cuello (Sonkocanta), José Alberto Medina entre otros.

 

Biografía:

  • Walter Ramón Galíndez nació en Córdoba el 15 de diciembre de 1936, curso estudios primarios y el secundario en el Montserrat, debió abandonar la carrera de medicina.
  • La Familia. Se casó con Patricia Dahm, una chilena que conoció por carta, cuando compuso Sereirata a Chile. De este amor nacieron dos hijos, Mirella y Nazareno.
  • El exito. En 1971 su tema Regresa a mi (grabado por los del Suquia ) vendió mas de 800 mil placas simples (2 temas). En esta década su tema mas vendido es Córdoba en otoño.
  • La virtud. El respeto y el cuidado entrariable con que defiende valores como la familia y la amistad.